Normalmente somos más, pero os presento a mis compañeros de baloncesto de los jueves por la noche.
Casi todos los días me pasa por la cabeza lo mismo cuando estoy jugando.La mala leche que se me pone cuando cualquier contrario que considero peor que yo,me hace una jugada en la cara y no soy capaz de defenderla, ya sea por falta de capacidad física o rapidez mental,me revienta por dentro y recuerdo tiempos mejores, entonces empiezo con improperios típicos del estilo "mecagüen esto y mecagüen lo otro" (sobretodo en figuras relevantes del cristianismo) y acabo gesticulando como si me hubieran arrancado de cuajo mi don para jugar a este deporte sin anestesia.
Algo que también experimento es un bajón físico a los 5 minutos de empezar a jugar.Esto va acompañado de pérdidas de pases,rebotes que se me escapan,poco acierto en los tiros de tres,de dos,fallo de bandejas solo....Todos los días tendría valoración negativa en las estadísticas y burlas continuas de Joe Arlauckas si pusieran el partido en teledeporte.
Para ese momento ya los compañeros dejan de pasarme y me harto de correr de un lado para otro como un pollo descabezao,buscando algo que hacer en la pista para entretenerme.
Me meto por dentro de la zona para ver si hay suerte con los rebotes;me salgo por fuera e intento recibir balón para tirar alguna castaña, entonces tomo la decisión de dedicarme a algo más importante: el balance defensivo. Si,importante es!!pero un coñazo!!!
Cuando me voy para casa le recrimino al baloncesto:"¿por qué me has abandonado?" y me digo "ni de coña paso otra vez esta humillación, no vuelvo más".
Con los días voy cambiando poco a poco de idea y cuando se acerca el jueves, me entra el gusanillo y ya estoy como loco por ponerme la camiseta del CAI y empezar a jugar. No lo puedo evitar!!!!!

jajaja, bienvenido al club...
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