jueves, 5 de julio de 2012

FIN DEL VIAJE

El final del crucero era el puerto de Venecia a las 9 de la mañana y el inicio de un largo viaje de retorno que terminó a las 3 de la madrugada en el portal de nuestra casa. La visita a la ciudad era obligada, porque aún faltaban varias horas para coger el vuelo para Barcelona y además no nos podíamos ir sin verla.
Domingo por la mañana, sol, vendedores ambulantes, gente de todas las nacionalidades andando a pasos cortitos.... todo igual que cualquier otro sitio, pero el contexto es diferente, las calles son de agua... esto es Venecia.
A la hora de comer, me perdí entre las calles para buscar algo para llenar el buche y como siempre, iba mirando en las paredes todos posibles garabatos, pintadas y pegatinas que había en mi campo visual. Encontré comida y luego dejé a mi sentido de la orientación que me devolviera al grupo. Pero en ese momento me topé con algo grande: una pegatina de "ANDRE EL GIGANTE TIENE PANDILLA". Vale soy un friki, pero acababa de encontrar una joya en una callejuela perdida de Venecia,así que estaba pletórico.
Me voy a explicar: el inicio de este blog y de todas las cosas que me ha traído, está el documental de Banksy que ya he comentado en muchas ocasiones aquí me cambio la vida.  En él sale un artista llamado Shepard Fairey que empapeló todo el mundo con pegatinas de este "Andre el gigante", haciendo de su imagen su seña de identidad. Andre René Roussimoff era un luchador de wrestling de los años 80 que se hizo famoso por su tamaño desproporcionado en el ring, parecido a un monstruo y también porque salio en películas de todos los estilos, desde un aguerrido luchador hasta de gigante de aspecto tierno, que le hizo muy conocido en la década de los 80 y murió en un hotel de París el día del entierro de su padre. Una vida curiosa, de un personaje curioso digno de ser recordado.
El artífice de este recuerdo de este personaje, con los años Fairey se ha echo muy famoso, porque fue el autor de la foto de Obama de tres colores que fue icono durante la campaña electoral, también ha hecho la portada del disco de Madonna, miles de productos con la cara de andré con el eslogan OBBEY (obedece) y millones de carteles en millones de paredes.

Si os apetece buscar información sobre estos personajes de los que hablo, buscad en internet y entenderéis mi absoluta felicidad por tener en mi móvil un pedacito de historia del arte callejero.
La última es un recordatorio de que esta historia ocurrió en Venecia.

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