viernes, 1 de junio de 2012

ALGO SE MUERE EN EL ALMA.

Que puedo decir, esto es el fin. Mi vecino el artista, del que ya os he hablado en ocasiones anteriores, en un momento de locura, ha tirado a la basura su trabajada obra maestra. Ese mueble repintado de blanco que al final era un macetero con salida de agua directa al exterior, con dos útiles espacios vacíos en su parte de abajo,ha acabado en el contenedor.
Solo espero que toda esa gente que rebusca en la basura todas las noches, haya podido apreciar y subsanar el dislate que ha provocado la locura de este artista incomprendido, en un arrebato de sinrazón.
Me cuentan que se oyeron golpes fuertes como si se fueran a caer las paredes; palabras en un idioma incomprensible para los humanos, una unión entre alemán gangoso y vasco ceceante; los bufidos de un carnero macho en celo que imagino que seria utilizado para hacer un sacrificio al mismísimo Satán y el olor de Esperanza Aguirre.
Esto me cuentan, aunque no está confirmado del todo.
Lo único que es real, es que la mierda de armario-estantería-florero no está. Me imagino que su suerte ha sido el olvido en el vertedero de la ciudad, aunque con las múltiples capas de pintura que lleva, ni la humedad, ni el fuego, ni una bomba atómica acabaran con él.
No me puedo imaginar como estará ese hombre y mas aún, a que va dedicar su tiempo libre desde ahora. Os lo iré contando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario