Todas estas cosas bonitas están a nuestro alrededor y pasamos a su lado sin darle la importancia que tienen. Quien pinta en una puerta una perla, el que pone un bichillo en una marquesina de autobús, el que se inventa una cara hecha con círculos y líneas o pone unas letras chinas en una pared, se merece todo mi respeto porque el hecho de crear esa idea que le representa y esforzarse en hacerla realidad, es algo que aún no he sido capaz de hacer y que veo muy difícil de conseguir. Será el siguiente paso cuando acabe el negocio de los exámenes, crear una imagen propia para esto que se ha convertido en algo tan importante para mi, como es la tutundera.
Este blog tiene ganas de crecer y si todo va bien, lo hará. Creo que merecerá la pena perder dos minutos al día para entrar aquí y leer algo de una foto callejera hecha con un móvil sin grandes artificios. Unas gotitas de belleza que están ahí en la calle pasando desapercibida para todos y que aquí las podrás ver, junto con un poco de humor mal redactado.




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