Las dos son por motivos relacionados con la Eurocopa de Polonia y Ucrania de estos días. Evidentemente estas dos fotos no son mías, las he sacado de las ediciones de internet de dos periódicos distintos y con una diferencia de dos semanas entre una y otra.
En la primera, el que está en el suelo es un representante de la asociación de gays y lesbianas ucraniano, que convocaron una rueda de prensa, reventada por unos fanáticos, aprovechando la repercusión del evento futbolístico para denunciar su precaria situación social que viven en Ucrania ( y por lo visto no mentía), y la segunda son los graves incidentes entre aficiones de Polonia y Rusia del día de su partido a la puerta del estadio.
Pues bien, algo que me ha llamado la atención de las dos fotos. En las dos están presente las zapatillas modelo 420 de NEW BALANCE. Tanto el animal que salta sobre la espalda de su inocente víctima, como el muchacho ruso que recibe una patada polaca, las llevan. Vale, quizá no es algo importante, pero he intentado hacer un blog de investigación, haciendo un experimento para arrojar algo de luz sobre, si esas zapatillas tienen algo que ver con la explosión de violencia gratuita. Por lo visto, igual que la mitad de Europa, yo también tengo ese modelo de zapatillas y mientras escribo esta entrada, las llevo puestas.
Empiezo el experimento: bien, noto como me está entrando una mala hostia al ver estas fotos, que me están dando ganas de coger a estos tíos y hacerles lo mismo que ellos han hecho a esta gente y que vieran si les molaba. Me las voy a quitar porque ¡¡¡Mecagüen SOS!!! esto no es sano. Vale, ¡A tomar por culo el experimento!
Ya está, Ya me las he quitao... Pero sigo igual de indignao y encabronao al ver como alguien puede hacer esto a cualquier persona, por muy diferente que sea a ti.
Queda demostrado empíricamente, las zapatillas no tiene nada que ver con la violencia, el problema está mas arriba, entre las orejas y debajo del pelo, en su cabecica.

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